¿Te gustaría no pagar el IVA hasta que no cobres la factura?

iva

Una de las novedades de la Ley de apoyo a Emprendedores es el Régimen especial del criterio de caja. Dicho régimen permite bajo determinadas condiciones no pagar el IVA a la Agencia Tributaria hasta el momento de cobrar la factura y no en el momento de su emisión que venía siendo el criterio aplicado hasta ahora. Con ello, el autónomo o la pyme no tienen que “anticipar” a la Agencia Tributaria importes facturados pero no cobrados, hecho que venía siendo reivindicado históricamente por estos colectivos.

De la misma manera, el empresario o profesional tampoco se podrá deducir el IVA soportado hasta que no pague la factura.

El plazo para acogerse el Régimen Especial de Criterio de Caja que en principio finalizaba el 31 de diciembre de 2013 ha sido ampliado hasta el 31 de marzo de 2014. 

 ¿Quién puede acogerse al Régimen Especial de Criterio de Caja, RECC ?

Pueden acogerse voluntariamente los profesionales o empresarios siempre que su facturación en el año anterior no haya superado los dos millones de euros ni hayan cobrado en efectivo de un mismo cliente más de cien mil euros.

 Cuando el profesional o empresario opte por el RECC, se mantendrá en dicho régimen salvo que renuncie expresamente al mismo por el procedimiento que indicamos más adelante.  En el caso de renunciar al RECC, será por un plazo  mínimo de 3 años.

 En el caso de que se incumpla alguno de los requisitos indicados en el punto 1. , es decir, que la facturación supere los dos millones de euros o haya cobrado en efectivo de un mismo cliente más de cien mil euros, el sujeto pasivo quedará excluido del RECC para el año inmediatamente posterior.

¿Cuál es el procedimiento para solicitar acogerse o renunciar al RECC?

  

1.- La solicitud para acogerse al RECC se efectuará mediante el modelo 036/ 037.

 Aquellos que inicien la actividad, en el momento de presentar la declaración de comienzo de actividad. Los profesionales o empresarios que ya vienen realizando una actividad podrán acogerse al RECC presentando la solicitud durante el mes de diciembre del año anterior al que deseen estar acogidos al régimen.

 3.- La renuncia se comunicará igualmente mediante la presentación de los modelos 036 o 037 en el mes de diciembre anterior al año en que no deseen estar acogidos al RECC.

 

¿Cuándo empieza a aplicarse el RECC?

 El RECC entra en vigor a partir del 1 de enero de 2014.

¿El  RECC se aplica a todas las operaciones ?

 No, quedan excluidas del RECC las operaciones acogidas a los regímenes especiales simplificado, de la agricultura, ganadería y pesca, del recargo de equivalencia, del oro de inversión,  de servicios prestados por vía electrónica y del grupo de entidades. Así mismo, las operaciones intracomunitarias, las exportaciones, importaciones, las operaciones sujetas a inversión del sujeto pasivo y los autoconsumos de bienes y servicios.

¿Qué implica la aplicación del RECC para los sujetos que opten por este régimen?

 Que la obligación de declarar e ingresar el IVA a la Agencia Tributaria nace en el momento del cobro total o parcial del precio. Este es el “atractivo” del criterio de caja.

 No obstante, hay una fecha límite de manera que en el caso de que la factura no se cobre total o parcialmente, la obligación de pago del IVA se producirá el 31 de diciembre del año inmediato posterior a aquel en que se haya realizado la operación.

 Así pues, el IVA de las facturas emitidas en 2014 deberá declararse como máximo en la liquidación correspondiente al último trimestre de 2015 independientemente de que se haya cobrado o no la misma.

 Por otro lado, el derecho a la deducción de las cuotas de IVA soportadas nace en el momento del pago total o parcial de la factura con fecha límite el 31 de diciembre del año inmediato posterior a aquel en que se haya realizado la operación, independientemente de que se haya pagado o no la factura.

 Si bien la obligación de pago del IVA que como hemos indicado se producirá en el momento del cobro total o parcial de la misma,  el importe del IVA deberá figurar en la factura, es decir, la repercusión del IVA se produce en el momento de la emisión de la factura.

 ¿Qué implicación tiene que un empresario o profesional se acoja al RECC para sus clientes?

 Los empresarios o profesionales que contraten bienes o servicios con personas acogidas al RECC sólo se podrán deducir el IVA en el momento del pago total o parcial de las operaciones o si el pago no se ha producido, como máximo, el 31 de diciembre del año inmediato posterior a aquel en que se haya realizado la operación.

 Así pues, los clientes de los sujetos acogidos al RECC, no podrán deducirse el IVA hasta que paguen la factura.

 ¿Cómo se sabe si un empresario o profesional está acogido al RECC?

 Los empresarios o profesionales acogidos al RECC deben indicar en las facturas de sus operaciones acogidas a este régimen la mención “régimen especial del criterio de caja”.

Comentarios al RECC

El régimen especial de criterio de caja del IVA, enmarcado dentro de la Ley de Emprendedores, si bien no es en sí mismo un impulso al emprendimiento, tiene un importante efecto sobre la liquidez de autónomos y pymes, liquidez que es hoy en día uno de sus principales problemas dado que el crédito bancario está prácticamente congelado.

 Teniendo en cuenta que el aumento de la liquidez favorece o al menos así debe ser, la reducción de la morosidad, desde el punto de vista de la liquidez y la morosidad, el RECC va a contribuir a una mejora de la situación económica de estos empresarios y profesionales.

 Pero como casi todo, tiene lamentablemente una parte negativa, y como casi siempre, afecta a los más débiles, puesto que los empresarios o profesionales que se acojan al RECC pueden sufrir una merma en su competitividad.

 Dicha merma será tanto mayor cuanto mayor sea lo que facturen a medianas o grandes empresas dado que éstas pueden “reaccionar” ante la posible pérdida del beneficio del que venían disfrutando, deduciéndose el IVA soportado sin haberlo pagado (no olvidemos que  los clientes de los sujetos acogidos al RECC sólo podrán deducirse el IVA cuando lo paguen), presionando a sus proveedores para que no se acojan al RECC.

 Independientemente de que cada uno hará sus cábalas, la pérdida de competitividad no es algo que se pueda permitir hoy en día en nuestro país ningún empresario o profesional.

 Los que se ven beneficiados sin lugar a duda con el RECC son aquellos empresarios o profesionales cuyos principales clientes sean particulares o sujetos sin derecho a deducir el IVA soportado.

Eva Mª Planells

Mi Economista

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>