Tag: Facturas con importe cero

¿Puede el autónomo emitir facturas con importe cero?

¿Puede el autónomo emitir facturas con importe cero?

Esta es una pregunta que se repite con más frecuencia de lo que en un principio se podría pensar, de hecho, si estás aquí ahora es porque te has planteado la idea de si se puede o no emitir facturas con importe cero.

Hoy, en Mi Economista, como siempre, queremos resolver tus dudas ante una pregunta que, en ocasiones, puede encontrar diferentes respuestas.

La opinión de Hacienda sobre las facturas con importe cero

De entrada, lo más lógico, es comprobar la respuesta que da a la pregunta de si un autónomo puede emitir facturas con importe cero aquella institución que, a posteriori, será la que examine con lupa este tipo de movimientos.

En este caso, la encargada de este tipo de cuestiones es Hacienda y para el caso que nos atañe hoy sobre las facturas con importe cero, la respuesta de esta es que no, que una factura con importe cero no es correcta.

Al menos, en principio.

Las excepciones que confirman la regla

Decimos que, al menos, en principio, porque, como casi todo en esta vida, esta regla tiene sus excepciones, casos concretos en los que emitir una factura con importe cero no la convierte en una factura incorrecta.

La primera excepción viene de la mano de los descuentos, puedes estar vendiendo tus productos o servicios aplicándoles un descuento, en este caso, del 100% y que esto haga que tengas que emitir una factura con importe cero.

Como no es muy común hacer descuentos del 100%, este tipo de facturas deberán ser puntuales y especificar muy bien en la misma el motivo del descuento según contempla el artículo 80 de la Ley 37/1992 del 28 de diciembre sobre las modificaciones de la base imponible.

Otro supuesto en el que se puede dar el caso de emitir facturas con importe cero es el de la devolución de mercancías.

Cuando un cliente devuelve una mercancía a su proveedor, el importe a devolver se hace efectivo en la siguiente factura de entrega de nueva mercancía y puede darse el caso que el importe de esa nueva mercancía sea el mismo que el de la mercancía devuelta resultando, por ende, una factura con importe cero.

El error más común con respecto a las facturas con importe cero

Las facturas con importe cero nos puede llevar a un error de conceptos muy común y es confundir la emisión de la misma con el cobro de esta.

Puede darse el caso que un cliente tenga un proveedor cuyos servicios o productos puede compensar a través de productos o servicios que este pueda necesitar, una especie de intercambio en el que finalmente ninguna parte paga nada.

Sin embargo, tanto los servicios como los productos tienen un valor y estos deben estar presentes a través de las facturas, de forma que el proveedor deberá emitir su factura con normalidad y generar así su ingreso y, por su parte, el cliente (convertido ahora también en proveedor) emitirá su factura habitual que supondrá un gasto para el primer proveedor. El resultado es cero igualmente, pero es la forma correcta de hacerlo.

Por último, recuerda que una factura, aunque su importe sea cero, debe cumplir con todas las especificaciones necesarias reflejando conceptos, IVA, base imponible, importes totales, descuentos, etc.