Tag: Efecto Zeigarnik

¿Cómo hacer que tus tareas pendientes no afecten a tu productividad?

¿Cómo hacer que tus tareas pendientes no afecten a tu productividad?

¿Cuántas veces te has sorprendido a ti mismo viendo, por ejemplo, una película y, al mismo tiempo, pensando en un email que tienes que responder o una factura que te queda por emitir? O, sencillamente, ¿cuántas veces te has ido a dormir y tus tareas pendientes para el día siguiente te han impedido que Morfeo te meciera en sus brazos?.

No te preocupes, esta situación es común en todos los autónomos, es más, es común en el ser humano, de hecho, este mecanismo de estar constantemente pensando en todo lo que te queda por hacer más que en lo que estás haciendo en ese preciso instante tiene su propio nombre, el efecto Zeigarnik.

Las tareas pendientes te hacen menos efectivo

De este tipo de comportamiento deriva de forma directa un problema que hay que atajar lo antes posible y es que si estás inmerso en un trabajo o proyecto mientras tu cabeza está puesta en todo lo que te queda por hacer, no estás al 100% en lo que haces y, por tanto, tu efectividad y productividad se ven considerablemente mermadas.

Es más, las tareas pendientes que tienes almacenadas en tu memoria, en muchas ocasiones, se pueden convertir en un factor determinante en los bloqueos mentales, la sobrecarga y el estrés al que estás sometiendo a tu cerebro puede acabar por paralizarte al completo, lo que te llevará a perder más tiempo que, a su vez, te hará tener más trabajo pendiente acumulado.

Como ves, se convierte en un círculo vicioso del que ya no se puede distinguir el principio del final.

Consejos para aumentar tu productividad

Llegados a este punto hay que romper con este bucle de forma inmediata y poner medidas para que no se vuelva a repetir en un futuro.

Hoy queremos darte algunos consejos para aumentar tu productividad y reducir el efecto Zeigarnik lo máximo posible, toma nota.

Las listas: tu gran aliado

Uno de los motivos por lo que estamos pendientes constantemente de esas tareas que quedan por realizar es muy simple: para no olvidarnos de ninguna.

Debes liberar tu cerebro de tanta información y para ello nada mejor que crear listas de tareas pendientes, sobre la cual, una vez completada, deberás marcar las prioridades de cada una y establecer una fecha límite para su finalización.

Con esto consigues que tu cabeza no este constantemente pendiente de si hay alguna tarea que se te haya olvidado, consigues organización y un planning de actividades o proyectos por día de manera que te puedas despreocupar del resto porque tienes constancia de que todo está bajo control.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

El autónomo se ocupa de muchísimas tareas a lo largo de día que van mucho más allá del trabajo en cuestión al que está enfocado su negocio. Contestar al teléfono, responder emails, emitir facturas, firmar contratos o llevar la contabilidad son sólo algunos de los ejemplos de tareas del día a día.

Por eso, uno de los mejores consejos para no entrar en el tipo de bucles que hemos explicado y aumentar tu productividad es no aparcar las pequeñas tareas, si te entra un email, contéstalo en ese momento, si acabas un proyecto o trabajo, emite la factura en ese mismo momento y contabilízalo en tus registros, frases del tipo “esto lo dejo para el final del día” o “mañana a primera hora me pongo con esto” son el inicio irrefrenable del efecto Zeigarnik.