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Darse de baja en autónomos en verano

Darse de baja en autónomos en verano

Hemos entrado de lleno en esos meses del año en los que se suele colgar el cartel de “Cerrado por vacaciones”, esto, para muchos, es una alegría, tiempo de ocio y de disfrutar de la familia mientras desconectas del trabajo.

Sin embargo, para otros tantos, cuando llegan los meses de verano, empiezan a temblar y es que, si tu negocio depende, por ejemplo, de dar servicio a otras empresas, el cartel de “Cerrado por vacaciones” significa una bajada considerable en la producción y que tus ingresos como autónomo se vea considerablemente mermado.

Es en este punto donde muchos autónomos se plantean la idea de darse de baja en autónomos en verano de forma que, ante la previsión de pocos a ningún ingreso, al menos, ahorrarse la cuota de autónomos.

Pero… ¿es realmente factible darse de baja en autónomos en verano?.

La respuesta, como para casi todo, es que depende, depende de tus condiciones, de tu tipo de negocio y de los posibles inconvenientes que pueden resultar de darse de baja en autónomos sin considerarlo todo de manera global.

La ventaja de darse de baja en autónomos en verano es obvia y, además, única, es decir, la única ventaja es que dejarás de pagar la cuota de autónomos durante el tiempo que estés de baja.

La parte de las desventajas viene dada exclusivamente por tu situación particular.

Por ejemplo, si en el momento de querer darte de baja te encuentras percibiendo una bonificación como puede ser la tarifa plana de la cuota de autónomos, darte de baja para, una vez acabado el verano, volver a darte de alta te supondrá perder parte de esta bonificación. Además, si al darte de alta capitalizaste la prestación por desempleo, esta dejará de estar exenta de tributación en IRPF, lo que puede suponer en coste muy importante.

También deberás considerar como inconveniente el si deberás seguir manteniendo algún tipo de gasto a pesar de estar dado de baja. Por ejemplo y a pesar de ser un gasto a pequeña escala, lo lógico es que, a pesar de darte de baja en autónomos, no des de baja tu línea de móvil que usas para el trabajo. Haz una lista de cuántos de este tipo de gastos vas a seguir manteniendo a pesar de no usarlos y ten en cuenta que no podrás deducírtelo en tu próximo trimestral pues corresponden a un periodo en el que estas dado de baja.

Por último, está un inconveniente que afecta menos al bolsillo pero que no deja de ser, al menos, una molestia y no es otro que todo el proceso burocrático para darse de baja en autónomos y, por supuesto, volver a darte de alta acabado el verano.

Como siempre, valora tu situación y, sobre todo, haz números y corrobora si ciertamente puede resultar ventajoso darse de baja en autónomos en verano, no te dejes llevar sólo por el ahorro en la cuota de autónomos.

Reforma de autónomos en 2016

Reforma de autónomos en 2016

Como sabéis, en Mi Economista, intentamos siempre buscar el lado positivo de todo y ser autónomo, sin diferencia a nada en esta vida, tiene partes positivas y partes negativas.

Nuestra obligación como profesionales es ser conscientes de la verdad y no mirar a otro lado y sabemos que es una realidad que si comparamos las condiciones para los autónomos en España frente a otros autónomos de Europa, no salimos exactamente muy bien parados.

Por eso, los autónomos de nuestro país, esperan como agua de mayo que 2016 y la esperada Reforma de autónomos venga cargada de novedades que dejen más aire a los autónomos.

2015 cerró con cifras sorprendentes, por ejemplo, en Córdoba desde hacía seis años no había censados un número tan alto de autónomos, en Navarra aumentan los autónomos en 436 lo que hace un aumento del 0,9% mientras que en La Rioja el aumento es del 1,1% traducido en 274 autónomos más durante 2015 siendo esta una de las comunidades donde menos ha crecido el número de trabajadores autónomos de España. Si cada vez hay más autónomos con estas condiciones, ¿qué pasaría si se cumpliera por fin la Reforma de autónomos en 2016? Aumentaría mucho más el número de autónomos en nuestro país.

Esto, nos demuestra más que cada vez son más los autónomos en el país que luchan por sacar a flote sus negocios y más autónomos los que esperan de 2016 la clave para poder tener las cosas un poco más fáciles.

Una de las medidas que se espera combatir con la Reforma de autónomos en 2016 es acabar con la morosidad que afecta de manera muy negativa a los autónomos, si has vivido la morosidad en tus propias carnes puedes pulsar aquí e informarte de los consejos que te damos para mejorar en la medida de lo posible que la morosidad no afecte a tu negocio.

Por supuesto, es importante que aquellas actividades que sufrieron una subida del IVA vuelvan a posicionarse en un IVA más bajo.

Aumentar el tiempo de tarifa plana es otra de las mejoras que se espera para este 2016, el pago inicial de 50€ dura actualmente 6 meses y se espera que con esta reforma aumente a 12 meses. Dando así 6 meses más de posibilidad de arrancar un negocio con unos gastos reducidos hasta que la cartera de clientes pueda ir funcionando más suelta.

Y, para terminar, una de las más importantes, adaptar la cuota de autónomos como en otros países de Europa donde la cuota de autónomos se paga en función a los ingresos de este.

Sin duda, puede que 2016 sea el año que esperamos los autónomos para poder mejorar nuestra situación laboral gracias a la esperada Reforma de autónomos en 2016.

Imagen principal extraída de www.bolsamania.com

¿Qué tipos de autónomos existen?

¿Qué tipos de autónomos existen?

Por regla general, cuando nos queremos referir a aquellas personas que trabajan por cuenta propia, nos solemos referir a ellas como autónomos pero… ¿sabes cuántas clases de autónomos existen?.

Hoy, en Mi Economista, queremos hacer un repaso, a rasgos generales, de qué clases de autónomos existen en la actualidad, algo muy útil si te encuentras en la situación de querer darte de alta en autónomos para saber a qué te puedes acoger y qué te conviene más.

Para comenzar, empezaremos dividiendo a esa gran masa de trabajadores a la que conocemos como autónomos en las dos principales clases de autónomos: los autónomos propiamente dichos y los socios administradores de sociedades.

El primer grupo de autónomos es el más conocido por todos, aquella persona física que tiene a su cargo la gestión de un pequeño negocio con el objetivo básico del autoempleo, independientemente de si este autónomo cuenta o no con asalariados en su negocio.

El segundo grupo, los socios administradores de sociedades o también conocidos como autónomos administradores tienen la particularidad de no poder cotizar a la Seguridad Social como si fueran trabajadores por cuenta ajena, lo que hace que de manera obligatoria tengan que darse de alta en el RETA.

Dentro del primer grupo de tipos de autónomos existen algunas variantes cuyas características diferenciadoras hacen que podamos encontrar otros tipos de autónomos, por decirlo de alguna forma, especiales.

Uno de estos autónomos especiales son los TRADE o trabajadores autónomos económicamente dependientes. Este tipo de autónomos tienen la particularidad de desarrollar su actividad profesional para un cliente en concreto, siempre y cuando este cliente suponga, mínimo, el 75% de sus ingresos. Esto, a su vez, supone la necesidad de formalizar un contrato en el que se refleje de forma clara y concisa datos como la duración de la jornada laboral, los descansos o, incluso, los días festivos.

Otro autónomo especial es el autónomo colaborador, del que ya hemos hablado con anterioridad en Mi Economista y del que puedes leer con mayor extensión haciendo click aquí. A grandes rasgos, el autónomo colaborador es un familiar directo de hasta segundo grado del autónomo principal que contrata a este en su negocio y que conlleva, para el autónomo colaborador, la ventaja de una bonificación del 50% en la cuota de autónomos.

Por último, nos encontramos con el autónomo en régimen especial agrario. Este último autónomo, como su propio nombre indica, está dirigido para aquellos que posean la titularidad de una explotación agraria y que, lógicamente, al menos la mitad de su renta proceda de la actividad realizada en esta explotación. Además, otro detalle a tener en cuenta para los autónomos en régimen especial agrario, es que los rendimientos anuales netos que provengan de esta actividad deberán estar siempre por debajo del 75% de la base mínima de cotización del Régimen General.

¿Qué pasa si no pago la cuota de la Seguridad Social?

¿Qué pasa si no pago la cuota de la Seguridad Social?

Como humanos que somos, todos cometemos errores, y el retraso por parte de un autónomo del pago de la cuota de la Seguridad Social es un error más común de lo que pueda parecer.

Sin embargo, la Seguridad Social es una de las instituciones más estrictas en cuanto al tema de los impagos y este error u olvido puede traer al autónomo más de un dolor de cabeza en forma de recargos e intereses por demora.

Es por esto que hoy, en Mi Economista, queremos explicarte un poco las consecuencias de no pagar la cuota de la Seguridad Social y el procedimiento que debes seguir para subsanar tu error a pesar de las consecuencias.

Pongámonos en la situación más común de impago de la cuota de la Seguridad Social, sencillamente, tienes domiciliado el pago de la cuota y en el momento en el que se efectúa el cobro por parte de la Administración tu cuenta se encuentra con saldo insuficiente para hacer frente al pago.

En una situación normal, todo se reduciría a que serías avisado por tu banco para ingresar el dinero necesario para que el banco pudiera cargar el recibo en tu cuenta. En el caso de la Seguridad Social, si en el momento de realizar el cobro, este no llega a realizarse, pasas a estar “fuera de plazo” y la única forma de poder pagar tu cuota como autónomo de la Seguridad Social es que te presentes personalmente a la oficina de la Seguridad Social para pedir tu recibo con recargo.

Esto último está a punto de cambiar, pues ya fue aprobada la incorporación del pago con tarjeta para estos casos, sin necesidad de personarse en la Seguridad Social pero aún está en fase de desarrollo para ser implantado en su web.

Ahora bien, el recargo que nos conllevará no pagar la cuota de la Seguridad Social supone un 20% adicional a la cantidad que el autónomo pague mensualmente.

Ahora pensemos que tu cuota de autónomos esta rebajada por la tarifa plana y, mensualmente, pagas 53€. En el caso de impago, perderás ese mes la reducción de tu cuota de autónomos, por lo tanto, se entenderá que tu cuota es de 261€ con un recargo del 20% lo que traduce el error a que tendrás que pagar 313,20€ ese mes, una cifra muy importante por lo que hay para permanecer siempre atento a los pagos de la cuota de la Seguridad Social.

Esto que comentamos es aplicable si tu actuación es inmediata, es decir, acudes a subsanar el error inmediatamente después de que hayas sido informado del impago en tu banco, si lo dejas pasar durante meses, el tema se complica considerablemente.

Así que la conclusión es clara, no podemos permitirnos el lujo de no pagar en plazo a la seguridad social.