¿Qué ocurre si no contabilizo una factura de gastos?

¿Qué ocurre si no contabilizo una factura de gastos?

Cuando un autónomo decide emprender su propia andadura laboral, en muchas ocasiones, a priori, no es consciente de que ser autónomo no significa tan sólo dedicarse a ejercer ese trabajo para el que está formado o preparado o que lleva haciendo durante años como trabajador por cuenta ajena. Un autónomo, además, se convertirá en su propio administrativo, su propio comercial, su propio gestor y así hasta un largo etcétera que dependerá mucho del nicho de mercado al que vaya a dedicarse.

Esto implica que, a mayor número de responsabilidades, mayor es la posibilidad de cometer un error, ya sea por sobrecarga de trabajo o, sencillamente, porque, por ejemplo, un pintor autónomo no tiene por qué saber también de prospección de ventas o temas burocráticos.

En el caso que a Mi Economista nos toca directamente como gestoría, el tema de la facturación y los impuestos correspondientes en cada caso, nos resulta muy recurrente la consulta sobre aquellas facturas de gastos que, por error o descuido, no han sido presentadas en un ejercicio y que, por lo tanto, no se han podido deducir.

La primera reacción del autónomo cuando encuentra una factura de gastos sin contabilizar es dar por perdido la deducción del IVA y, por supuesto, el gasto que hubiera repercutido en el IRPF.

Sin embargo, la realidad puede ser otra y qué hacer con una factura de gastos que no se haya contabilizado en su ejercicio correspondiente nos abre dos caminos.

¿Qué opciones tengo para recuperar el IVA?

En el caso del IVA que no ha sido deducido la solución es bastante más fácil de lo que el autónomo, a priori, puede pensar.

Según la ley, se puede deducir el IVA de una factura de gastos en el plazo de hasta cuatro años desde la fecha de facturación de la misma, por consiguiente, el IVA de esa factura se podrá contabilizar en el ejercicio fiscal siguiente.

¿Y la deducción en el IRPF?

En el caso del IRPF la cuestión varía y la gestión es algo más complicada que en el caso del IVA. La ley, en este caso, es clara pues dicta que los gastos y los ingresos se atribuyen al periodo impositivo en el que se cobran o, en este caso, se pagan.

¿Esto significa que hay que darlo por perdido?, en realidad, no. Existe una forma de poder deducirnos el gasto de esa factura a través de la modificación del impuesto al que esta pertenece y que ya fue presentado.

Ahora bien, como decimos siempre, debemos usar el sentido común y si el importe de esta factura no es sustancial, es mejor darlo por perdido que iniciar un proceso que conlleva una inversión de tiempo que, en muchas ocasiones, no disponemos de él.

Solución para no cometer errores en tus impuestos

Como decíamos al comienzo, un autónomo puede llegar a ser muchos perfiles laborales al mismo tiempo, momento en el cual, lo mejor, es comenzar a delegar.

Si quieres que tus facturas estén siempre controladas y minimizar posibles errores como el que aquí te comentamos, delega esta parte de tu empresa en una gestoría lowcost como Mi Economista.

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