Fondos Propios

Para poder entender correctamente lo que son los fondos propios, primero debemos de saber que es una sociedad, y porqué se constituye.

Una sociedad de responsabilidad limitada es una construcción jurídica que tiene por objetivo principal, el limitar la responsabilidad del empresario en sus actividades comerciales y empresariales. Es decir separamos una parte del patrimonio del empresario para comprometerlo en una actividad comercial, y el mismo se constituye en garantía de las operaciones que realice en esa actividad comercial. Pero el resto del patrimonio del empresario está separado, y por tanto no responderá de las actividades empresariales en caso de deudas.

Creo que con un ejemplo, se puede entender mejor, que son los fondos propios y como estos pueden ir variando con el tiempo, y por qué es importante vigilar su evolución.

Juan es un informático que lleva unos años trabajando, con bastante éxito en una empresa de desarrollo de software, ha estado ganando un buen sueldo, se compró una casa, donde vive con su familia, un coche… y también tiene unos ahorros, parte de los cuales los quiere guardar para su jubilación. Hace algún tiempo que tienen inquietudes empresariales, quiere montarse su propia empresa, pero tiene miedo de que la cosa no pueda salir bien, y pierda todo lo que ha estado ahorrando estos años.

Tiene un amigo economista, al que le pregunta que puede hacer. Su respuesta es clara, “móntate una sociedad”. Su amigo economista, le ayuda a preparar el plan de negocio, y llegan a la conclusión de que con 10.000 € tiene suficiente para iniciar su nueva actividad. Se preparan todos los trámites y se constituye una SL con un capital social de 10.000 €, para lo cual entre otras cosas, se ha abierto una cuenta en un banco con esa cantidad de dinero. Juan está tranquilo, pues sabe, que aunque la vayan mal las cosas, como mucho perderá esos 10.000 €, pero el resto de su patrimonio estará a salvo de las deudas de su nueva empresa.

En ese momento, los fondos propios de la sociedad son los 10.000€ del capital social.

El primer año en su nueva andadura profesional son difíciles, ha conseguido algunos clientes, pero los gastos iniciales, son importantes, por lo que al acabar el año, ha tenido unas pérdidas de 2.000€, importe que queda reflejado en la partida contable, de pérdidas de ejercicios anteriores. Por suerte, el capital social era mayor que estas pérdidas, por lo que lo fondos propios son los 10.000€ iniciales de capital social, menos los 2.000€ de las pérdidas del ejercicio, es decir 8.000€.

El segundo año, la cosa empieza a ir mejor, y acaba con un beneficio de 5.000€, de los cuales decide repartir como dividendos, 2.000€ y el resto lo deja en la sociedad, 2.000€ para compensar las pérdidas del ejercicio anterior y los restantes 1.000 € como reservas. Los fondos propios aumentan desde los 8.000€ de fondos propios del cierre del año anterior hasta los 11.000€ (5.000-2.000+8.000).

Al siguiente año, quiere incrementar sus actividades, por lo que decide incorporar a un socio, mediante una ampliación de capital de un 25%, es decir de 2.500€, pero después del tiempo que lleva la sociedad en funcionamiento, ya tiene una marca reconocida, unos clientes consolidados y una plantilla formada y comprometida, es decir la sociedad tiene un valor superior al valor nominal de las acciones, por lo que el nuevo socio paga una cantidad superior a esos 2.500€. La prima de emisión de acciones es de 10.000€. Es decir paga 12.500€, por una participación del 25% de la sociedad. Los fondos propios aumentan desde los 11.000€ que teníamos hasta los 23.500€.

Por lo tanto ya vemos los motivos por los que pueden aumentar los fondos propios, por aportación al capital social, en el momento de la constitución de la sociedad o posteriormente por una ampliación de capital, por la prima de emisión de acciones, por los beneficios obtenidos, pudiendo disminuir los fondos propios por pérdidas, por reparto de dividendos, y también por la disminución de capital social.

El seguimiento de los fondos propios, es importante, pues una sociedad con fuertes pérdidas puede llegar a una situación de fondos propios negativos, si Juan el primer año hubiera perdido 15.000 €, sus fondos propios serian 10.000€ de capital social, menos las perdidas igual a -.5.000€, estaría en una situación de quiebra, con obligación de reponer los fondos propios, mediante una ampliación de capital, o en caso contrario disolver la sociedad.

Por otro lado no podemos confundir fondos propios con valor de la empresa, con dinero en caja (liquidez), ni con resultados de la sociedad, son cosas distintas, que lógicamente tienen relación, pero hay factores que influyen en la evolución de cada uno de estos, que son distintos.

Ignacio Pedrosa

Mi Economista

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