¿Autónomo o SL?

¿Autónomo o SL?

Cuando una persona emprende su propia carrera laboral, una de las primeras preguntas que le surge es la de qué forma jurídica adoptar, además, con un único propósito, ahorrar todo lo que pueda. Y en este planteamiento suele surgir la pregunta… “¿autónomo o SL?”.

Hoy, en Mi Economista, te contamos todo lo que necesitas saber para inclinarte por acabar siendo un autónomo o SL.

¿Acabas de empezar?

Si tu caso en concreto es que estás a punto de iniciar tu negocio por tu propia cuenta, lo más recomendable en la mayoría de los casos es que optes por iniciar este camino como autónomo.

Constituir una sociedad supone una mayor carga administrativa, como llevar una contabilidad por partida doble, depósito de CCAA etc…

¿Cuánto paga un autónomo y una SL en Seguridad Social?

La cuota de la Seguridad Social para un autónomo y para una SL es muy distinta y hay que tener en cuenta esto para tomar la decisión de autónomo o SL.

La cuota mínima para un autónomo en 2016 fue de 267,03€ mientras que la del autónomo societario era de 319,15€ que, además, en este 2017 subirá en un 8%. Puede que esta diferencia de casi 55€, según sea tu situación económica, no te suponga un gran esfuerzo, sin embargo, tienes que tener en cuenta las bonificaciones para los autónomos tales como la Tarifa Plana (solo pagarás en torno a 50€ los primeros seis meses, 120€ los siguientes seis y finalmente 180 seis meses más) en la que ya sí se nota una considerable diferencia.

Inversión inicial de una SL y de un autónomo

Los autónomos no necesitan ninguna inversión inicial obligatoria más que para aquello que necesiten para su propio negocio, es decir, si necesitan un equipo informático, deberán invertir en él, pero no es obligatorio.

Sin embargo, una SL necesita una aportación inicial de 3000€ al capital social de la misma, aunque la parte positiva es que una vez se ha depositado ese dinero, se puede hacer uso de ella para cualquier gasto que sea de la empresa.

¿Qué hay de las tributaciones? ¿Autónomo o SL?

El caso de las tributaciones seguramente es el punto donde vas a fijarte más a la hora de tomar la decisión.

Por un lado, están las SL que tributan por el impuesto de sociedades, este impuesto es de un 15% sobre la base imponible si tu SL tiene menos de dos años y, posteriormente, pasará a ser del 25%.

Los autónomos, sin embargo, tributan por el IRPF y esta es progresiva dependiendo del nivel de ingresos pero, para ir directos al grano y compararlo con el impuesto de sociedades, diremos que a partir de una base imponible de 20.200€ el tipo aplicable ya es de un 30% y, por tanto, superior al impuesto de sociedades.

Sin embargo, si piensas que a partir de esa cifra es el momento ideal para hacer el cambio de autónomo a SL, no es así, pues, hay que tener en cuenta que tu salario como empleado de tu SL es un gasto deducible para la misma, por lo que es necesario hacer números para cada caso concreto.

¿Cuándo es el momento ideal para dar el salto a la SL?

Lo más recomendable como contestación a esta pregunta es que tu caso en concreto sea valorado por una asesoría o gestoría como Mi Economista que tendrá una visión global de todo.

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